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lunes, 17 de octubre de 2022

PWM en Fuentes Conmutadas

En los sistemas electrónicos actuales, la necesidad de convertir y regular eficientemente el voltaje es fundamental. Para lograrlo, se utilizan fuentes de alimentación conmutadas (Switching Mode Power Supplies, SMPS), y el principio de su funcionamiento es una técnica llamada modulación por ancho de pulso (PWM).

La PWM (Power Width Modulation) permite regular la potencia entregada a una carga controlando el tiempo que un interruptor electrónico (generalmente un MOSFET) permanece encendido o apagado, en lugar de disipar energía como calor (como hacen las fuentes lineales). Esto se traduce en una mayor eficiencia energética, algo clave en todo tipo de dispositivos, desde cargadores de celulares hasta servidores industriales.

Funcionamiento de una fuente conmutada

Una fuente conmutada no regula el voltaje reduciéndolo resistivamente, sino que convierte la energía eléctrica usando interrupciones rápidas del flujo de corriente, combinadas con elementos reactivos tales como inductores y capacitores.

El principio básico es:

Un interruptor (transistor MOSFET) se enciende y apaga rápidamente a una frecuencia determinada (por ejemplo, 100 kHz o más).

La relación entre el tiempo encendido (T-ON) y el tiempo total del ciclo determina cuánta energía se transfiere al circuito de salida.

Esa energía se almacena temporalmente en una bobina o transformador, y luego se filtra con capacitores para entregar una salida estable y continua.

La señal de control que activa y desactiva el transistor es generada mediante PWM.

PWM como método de control en SMPS

En una fuente conmutada, el PWM se emplea para modular la duración de los pulsos de conducción del transistor. Esta modulación se ajusta dinámicamente en función del voltaje de salida medido, formando un bucle de control de retroalimentación (feedback). El objetivo es mantener constante la salida, a pesar de cambios en la carga o la tensión de entrada.

Ciclo de trabajo y voltaje de salida


En convertidores como el buck (reductor), el voltaje de salida (Vout) es directamente proporcional al ciclo de trabajo (D) y al voltaje de entrada:

$$V_{\text{out}} = D \cdot V_{\text{in}}$$

Por ejemplo, si Vin = 12 V y el duty cycle es del 50%, entonces:

$$V_{\text{out}} = 0.5 \cdot 12,\text{V} = 6,\text{V}$$

Si la carga exige más corriente, el sistema ajusta automáticamente el ciclo de trabajo para mantener la tensión constante.

Control en lazo cerrado

El regulador PWM no funciona de forma aislada. Se integra en un sistema de control en lazo cerrado, que incluye:

Un sensor de voltaje de salida.

Un comparador o controlador de error, que compara la salida real con una referencia deseada.

Un modulador PWM, que ajusta el ciclo de trabajo para corregir desviaciones.

Este lazo asegura que la fuente pueda responder rápidamente a variaciones en la carga o en la entrada, con mínima oscilación o sobrevoltaje.

Ventajas del uso de PWM en fuentes conmutadas

✅Alta eficiencia (>85–95%), ya que los transistores trabajan en modo de conmutación (ON u OFF), reduciendo las pérdidas por disipación térmica.

✅Tamaño compacto, gracias al uso de frecuencias elevadas (lo que permite inductores y capacitores más pequeños).

✅Excelente regulación, gracias al control dinámico del ciclo de trabajo.

✅Versatilidad, permitiendo distintas topologías: buck, boost, buck-boost, flyback, forward, entre otras.

Aplicaciones comunes

* Cargadores de laptops y celulares

* Fuentes de alimentación ATX para PC

* Inversores de voltaje

* Telecomunicaciones y servidores


Conclusión

El uso de PWM en fuentes conmutadas permite lograr una regulación de voltaje precisa, estable y altamente eficiente. Esta técnica transforma una señal digital en un control eficaz sobre la energía, minimizando pérdidas y reduciendo el tamaño de los componentes. Su importancia es tal que prácticamente cualquier dispositivo actual con electrónica de potencia depende de esta tecnología.



 

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